3 de julio de 2011

Síndrome post-erasmus




No soy partidaria de acuñar términos que contengan la expresión "depresión" o "síndrome" sin ton ni son cuando no son necesarios. Este "post-erasmus" del que hablo en esta entrada pensaba que era otro de esos inventos que sacan en las noticias cuando no han muerto suficientes mujeres a manos de sus "amados" como para rellenar el espacio del telediario.


Pero... no. Existe, y doy fe de ello porque me está pasando.

¿Qué ocurre cuando después de toda una vida esperando a estar en el extranjero meses y meses con el consentimiento de todo tu entorno, sin pega alguna... regresas? ¿Qué le ocurre a tu mente? Todo a tu alrededor sigue igual y tú has cambiado, y eso te hace sentir fuera de lugar y darte cuenta de que nada volverá a ser como antes. Y te preguntas hasta cuándo, y si alguna vez volverás a sentirte plena en el ambiente que antes te llenaba y ahora te estorba.

¿Depresiones que podrías clasificar dentro de lo que solo le ocurre a la clase social con recursos suficientes para permitirse esta experiencia? Quizá, pero no por ello deja de existir, y no por ello pienso que haya darle menos importancia.

Y no, no se trata de una resaca de semanas después de emborracharse, como parece ser la norma cuando se es erasmus: en los últimos cuatro meses me he tomado dos cervezas, no he echado canitas al aire. Y aquí estoy, muerta de asco.



Algunos enlaces interesantes:







2 comentarios:

  1. Respuestas
    1. ¡Acabo de ver tu respuesta ahora mismo! Se nota que uso poco este blog, jaja. ¡Gracias! :)

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